
El poder de los micro-hábitos
This publication is also available in: Français
English (UK)
Deutsch
Italiano
English (US)
Seguramente conocen el adagio: «Si quieres cambiar el mundo, empieza por hacer tu cama cada mañana.» Esta cita se hizo famosa tras un discurso del almirante estadounidense William McRaven.
A primera vista, seguir los consejos de desarrollo personal de un militar puede parecer sorprendente… ¡Y sin embargo! Este almirante, que participó en la captura de Bin Laden, generó un increíble entusiasmo con este discurso.
¿Por qué? Porque son las micro-hábitos los que realmente transforman nuestra vida cotidiana, mucho más que las grandes resoluciones que nunca cumplimos. Estos pequeños gestos tienen un impacto considerable en nuestro bienestar, nuestra productividad y nuestra vida.
Entonces, ¿por qué no comenzar a cambiar el mundo… haciendo tu cama?
Adoptar un micro-hábito: la pequeña revolución del día a día
Un micro-hábito es ese pequeño gesto casi insignificante que, al ser repetido, termina por transformar nuestra cotidianidad. A diferencia de las grandes resoluciones del 1 de enero – a menudo abandonadas antes de que termine el mes – es fácil de implementar, realista y, sobre todo, ¡funciona!
¿El secreto? Comenzar pequeño. Tomemos el ejemplo de hacer la cama cada mañana. Simplemente hay que colocar las almohadas y la colcha en su lugar para que la habitación parezca ordenada… ¡y eso ya es una victoria!
Luego, puedes añadir otro hábito: 10 minutos de organización para comenzar el día con la mente ligera. Y poco a poco, estas pequeñas acciones se convierten en reflejos, automatismos que, sin esfuerzo, nos hacen más organizadas y hasta nos hacen ganar tiempo. Como quien dice, el cambio a menudo comienza con un gesto muy simple.
¿Por qué y cómo instaurar micro-hábitos puede (realmente) cambiar tu vida?
Todos hemos querido grandes cambios en nuestras vidas. Comenzando por las buenas resoluciones del nuevo año, que, a menudo, apenas se mantienen unas pocas semanas. La razón: son demasiado ambiciosas y, cuando no las abandonamos antes de empezar, las dejamos caer bastante rápido.
Ahí es donde entran en juego los micro-hábitos. En lugar de revolucionar todo de la noche a la mañana e intentar ser la mejor versión de uno mismo, los micro-hábitos parecen insignificantes y sin ambición. Sin embargo, se integran suavemente en la cotidianidad, casi sin esfuerzo, hasta convertirse en una segunda naturaleza.
¿Cómo hacerlo? Comienza con una acción tan simple que sería imposible fallar: beber un vaso grande de agua por la mañana, tomarte unos minutos para ti mismo para reconectar con tu cuerpo…
Al igual que aprender un idioma extranjero, es la regularidad la que te hará avanzar. Es mejor hacer un pequeño gesto todos los días para realmente progresar.
Con el tiempo, estos pequeños gestos se acumulan y crean un verdadero efecto dominó, transformándose en un cambio positivo.
Los 5 micro-hábitos que mejoran tu vida (sin demasiados esfuerzos, ¡prometido!)
- Hacer 5 minutos de meditación por la mañana con una intención para el día
Es un pequeño hábito que cambia (realmente) la vida. Tomar unos minutos para ti, ya sea siguiendo una meditación guiada con una aplicación, haciendo ejercicios de respiración o un ejercicio de gratitud, te permitirá comenzar el día con buen pie. Después de unos días, te sentirás mejor, más centrado y más consciente.
- Ordenar tu apartamento durante 15 minutos por la mañana
Es imposible tener la mente serena en un entorno caótico. Tomar 15 minutos por la mañana para ordenar tu apartamento después de haber tomado tu té o café te permitirá comenzar el día de manera productiva. Piensa en encender una vela o incienso para alegrar el ambiente.
- Beber más agua
Deberíamos beber al menos 1,5 L de agua al día, lo que equivale a seis grandes vasos de agua. Beber agua es esencial para la salud, por supuesto, y mantenerse hidratado también hace que la piel luzca más joven y elástica. La falta de agua a menudo tiene un efecto engañoso sobre la fatiga: un bajón puede venir de una falta de hidratación.
- Comenzar el día sin pantallas
Nuestro primer gesto de la mañana a menudo consiste en encender nuestro teléfono para revisar nuestros correos, Instagram o nuestra cuenta bancaria. Pero, ¿y si nos tomáramos un momento para disfrutar de despertarnos suavemente, comenzando con un café primero?
- Leer un libro antes de dormir
Para terminar el día tan pacíficamente como comenzó, la mejor manera es leer un libro – en lugar de desplazarte por la pantalla – antes de dormir.
Abandonar las pantallas es la mejor manera de permitir que tu cerebro descanse y, además, aprovechas para nutrirte culturalmente.
Imagen de portada: bruce mars/Unsplash