
¿Y si desplazarnos por nuestras fotos de 2025 fuera la mejor manera de hacer un balance del año?
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El fin de año siempre es la ocasión de hacer un balance del año 2025 y de fijarse objetivos (la mayoría de las veces, no muy realistas) para el año que llega. Por supuesto, es muy motivador pensar en todo lo que nos gustaría hacer en 2026, pero ¿acaso no estamos olvidando algo? Sí, sí: nuestros objetivos de 2025.
Porque lo sabemos, todos nos fijamos ambiciones increíbles, y son pocos los que logran mantenerlas.
Así que, para celebrar este último día del año 2025, les propongo un ejercicio de una coach que adoro: Mel Robbins.
Comencé a hacer este ejercicio hace dos años, y debo decir que realmente funciona. No es magia, solo una pequeña introspección del año que acaba de pasar para saber dónde estamos y, sobre todo, saber a dónde queremos ir.
El objetivo de revisar 2025 para hacer el balance del año
Hay un verdadero propósito en el hecho de revisar sus fotos de 2025: el de recordar y reflexionar sobre lo que hemos vivido en estos últimos doce meses. Alerta de spoiler: se han olvidado de la mitad.
Lo más difícil en este ejercicio es, sin embargo, indispensable si queremos que 2026 sea mejor que 2025. Y estamos de acuerdo en que ese es un poco el objetivo de la historia, ¿verdad? Se trata de mirar nuestros malos recuerdos.
No es fácil, porque queremos que se queden en el pasado y no volver a hablar de ellos. Pero, al contrario, asumirlos y reconsiderarlos, eventualmente usarlos para aprender lecciones que se pueden obtener de ellos, es mucho más beneficioso. Mejor aún, al hacer esto, no corremos el riesgo de construir traumas sobre historias pasadas que aún nos atormentan, porque nunca pudimos volver a abordarlas.
Más emotivos: los buenos recuerdos. Ellos también son importantes. Primero, porque tendemos a recordar más los malos, y que los buenos nos recuerdan que la vida es hermosa y que está hecha de momentos alegres y simples. (Sí, podemos ser un poco cheesy durante las fiestas.)
¿Cómo seleccionar tus recuerdos?
Existen, en casi todos los smartphones, una forma de seleccionar las fotos del año. Así es como lo hago, simplemente. Cada mes, añado a favoritos una decena o una veintena de fotos (por ejemplo, 20 fotos en favoritos para el mes de enero de 2025, y luego lo mismo para los meses siguientes).
Al final del año, así nos encontramos con un verdadero panorama de lo que hemos vivido: fotos tomadas en lugares diferentes, con varias personas, en momentos muy variados. No solo los grandes eventos, sino también instantes más ordinarios, a veces olvidados.
Este pequeño filtro permite representar cada mes, luego el conjunto del año 2025. Es una forma simple y muy concreta de revisar su año sin perderse en miles de imágenes, y sobre todo de tomar conciencia de todo lo que realmente hemos atravesado.
El balance del año
Una vez hecha su selección de fotos, es hora de pasar al balance del año.
Personalmente, procedo de la misma manera que cuando hago un vision board. Me aseguro de estar sola en casa, con mi apartamento bien ordenado, y creo un bonito setting con un café y velas en mi sala. En resumen, creo un ambiente agradable para estar lista para revisar y analizar los momentos destacados del año que acaba de pasar.
Me gusta escribir cuando hago ejercicios de desarrollo personal: me ayuda a plasmar mis sentimientos en papel, pero, por supuesto, ustedes hacen como quieran.
Tomo una hoja de papel por mes y hago un balance entre los buenos y malos recuerdos, pensando en las personas que he conocido o que he vuelto a ver.
Revisito las situaciones en las que me encontré, pero también aquellas que me hicieron sentir triste y que no quiero volver a vivir jamás (y no sé ustedes, pero 2025 fue para mí un año lleno de altibajos, pasando de la mejor decisión de mi vida a los momentos más difíciles de mi vida).
¿Y después?
Es el momento “psicólogo” del concepto: reflexionar sobre lo que has vivido, tomar distancia, pensar en los errores y en las acciones de las que estás orgulloso/a. También es el momento de hacer tus deseos para 2026. Por ejemplo, si notas que no has visto mucho a algunos de tus seres queridos, es el buen momento para organizar encuentros y verlos más a menudo.
Revisar tus malos recuerdos es, nuevamente, una oportunidad para reflexionar sobre lo que tus fracasos de 2025 te han enseñado y lo que puedes implementar en 2026 para asegurarte de que este nuevo año sea un éxito.
Ahora tienes todas las cartas sobre la mesa para crear tu vision board de 2026. Te deseamos, además de muy felices fiestas, un maravilloso año 2026, lleno de reflexiones y, por supuesto, más dulce que 2025.
Imagen destacada: © unsplash